top of page
Cabecera los playoffs Cleveland 2016.jpg
Cleveland 2016 I.jpeg

Dedico esta subsección a los Cleveland Cavaliers por el anillo que consiguieron en la temporada 2015-2016, ya que, a mi parecer, los playoffs son pura NBA, sobre todo final de conferencia y la final por el anillo. Parecía que toda la vida de la estrella de esa temporada, Lebron James, hubiese sido meticulosamente escrita para desembocar en el Game 7 de las finales de ese año. 

El chico de Akron, Ohio, que debutó en la NBA para los Cleveland Cavaliers, el equipo de la ciudad donde nació, volvía a los Cavs después de la experiencia en Miami Heat en la que ganó dos anillos para intentar una hazaña complicada, traer el primer anillo de la historia de los Cavs. Complicado, más aun teniendo en cuenta el nivel de los Warriors. 

Lebron había decidido que era el momento de volver a Cleveland, tras perder la final de la NBA contra San Antonio Spurs. Cleveland no iba a dejar escapar esta oportunidad, y decidió apostar todo a una carta para ir a por el anillo. Con Andrew Wiggins y Kyrie Irving cómo únicas bazas positivas de estos Cavs, decidieron tradear al primero por Kevin Love, y hacer espacio salarial para poder afrontar el que sería el segundo Big Three de la carrera de Lebron, un equipo que en cualquier otra época hubiera implantado su dominio sobre la NBA. 

Pero durante el tiempo que Lebron maravillaba a la NBA, la tormenta perfecta se estaba formando en el oeste, y para cuando Lebron quiso volver a su Ohio natal, se desató y decidió arrasar la NBA. Estoy hablando de Golden State Warriors, que poco a poco a base de buenas rondas de drafta había formado el quinteto de la muerte, que estaba decidido a ir a por el anillo, pasando por encima del Big Three del Este. 

En la primera temporada de estos Golden State Warriors (2014-2015) implantaron un dominio total sobre la liga, con un juego que combinaba a la perfección la buena defensa junto con una producción exterior desmesurada.La buenas condiciones defensivas de todos sus jugadores les permitió utilizar un small ball que descolocaba plenamente a los quintetos rivales, y que les permitió llevarse el primer anillo en 40 años para la franquicia, venciendo en la final por 4-2 a los Cavs de Lebron.  

​

Playoffs Cleveland II.jpg

Vendetta complicada

Desde el mismo momento en el que los Warriors se alzaron campeones, había aire de revancha en Cleveland. Habían tenido tan cerca el título, y verse superado totalmente por unos rivales tan jóvenes escoció y mucho en los Cavs. â€‹

Pero la vendetta estaba complicada, ya que el rival no hacía sino crecer a pasos agigantados, con un mayor espacio salarial y una mejor actuación de los hombres del banquillo. Los Cavs hicieron pequeños ajustes en su roster, pero todo parecía caer en picado cuando despiden al técnico Blatt en mitad de temporada. Tyronne Lue ocuparía su puesto. 

Pero a pesar de todo, la temporada de los Cavaliers fue una de las mejores de toda su carrera, situándose cómo primeros clasificados del este, con un récord de victorias de 57-25. Pero esto no le bastaba ni para meter miedo, ni para tener el factor cancha en todos los enfrentemientos, ya que estos dos apartados caían de la mano de los Warriors, con una temporada regular de récord histórico de la NBA, con un 73-9.

Los de California tenían un roster mucho más completo más allá de las grandes estrellas, punto en el que Cleveland se perdía un poco, muy dependiente del Big Three. Además, con mucho más espacio salarial y de desarrollo de jugadores clave gracias a su juventud. Y sobre todo, iban a muerte con la idea de uno de los mánagers más revolucionarios de los últimos años, Steve Kerr. 

Pero llegaban los playoffs, punto en el que la temporada regular no tiene más importancia que parael factor cancha. Los cavaliers tuvieron dos rondas bastante fáciles, que le permitieron dar rotación y descanso a los jugadores principales, y afianzar el núcleo bajo el nuevo supuesto liderazgo de Lue. Vencieron en 4 partidos tanto a los Detroit Pistons como a Atlanta Hawks. En las finales se encontraron el muro canadiense que supusieron los Toronto Raptors, pero que las buenas actuaciones del Big Three, en especial de Lebron permitieron vencer en 4-2. Llegaban las finales, contra unos Warriors que venían arrasando. 

Playoffs Cleveland III.jpg

Tambores de remontada

En cuanto supieron en Ohio que volvían a tener la oportunidad de guardar el primer trofeo de la NBA, venciendo al que fuese su verdugo el año pasado, la ciudad se volcó con el equipo. 

Pero había cierto nerviosismo en las filas de los Cavs, el enemigo que ya les había pasado por encima venía aun mas fuerte, por lo que otra derrota era de esperar. Pero Lebron James no se podía permitir volver a perder una final. No se podía permitir morir en la orilla de nuevo. 

El esfuerzo motivacional fue brutal, pero con discursos se da lo mejor de ti, no  se es mejor al baloncesto. Y desde el primer momento de las finales los Warriors volvieron a demostrar que ese apartado era suyo. 

Los de Steve Kerr encarrilaron la eliminatoria, con 3 victorias en los primeros 4 partidos, y con el factor cancha a favor, quedaban 2 match balls para volver a ganar a los Warriors y hundir el proyecto de Lebron que ya estaba tambaleándose. Pero Cleveland despertó, luchando a muerte cada posesión para intentar lograr algo que no había conseguido nadie: remontar un 3-1 en contra con factor cancha para el rival.

Una victoria en el 5º partido, en el campo de los Warriors triplicó las esperanzas para los de Lebron. Sólo tenían que ganar el siguiente en casa, y repetir la hazaña de ganar a domicilio en el 7º partido. Cómo si fuera poco ganar 3 partidos seguidos, 2 a domicilio a un equipo superior, y que sólo había perdido 10 partidos desde Octubre.

Los Cavs consiguieron aguantar el matchball de Warriors con Cavs como local, y se dispusieron a partir a California para el ultimo partido de la definitiva serie. La ciudad se debatía entre la euforia por la hazaña que estaban logrando, y el miedo a volver a morir en la orilla, algo factible jugando fuera de casa contra un equipo superior. Los Cavs jugaron muy por encima de sus posibilidades y consiguieron llevar el partido a 89-89 en los últimos minutos. Cuando tras un robo de balón, Iguodala se dirigía a hacer un mate, apareció el rey, para hacer un tapón recordado cómo "The Block" y mantener más vivas que nunca sus esperanzas de traer el anillo a su casa. El resto es historia, anillo para Lebron, en lo que se recordará cómo una de las mayores hazañas deportivas jamás vista

Captura de pantalla (8).png
bottom of page